Casa en el Mareny

Mareny de Sant Llorenç. Cullera (Valencia) | 2013

Carmel Gradolí. ARQUITECTO

Casa en el Mareny
Mareny de Sant Llorenç. Cullera (Valencia)
Proyecto y obra 2013
Constructora: ENSECON, S.L.

Reforma de una pequeña vivienda en el entorno del Parque Natural de la Albufera. Se trataba de una edificación autoconstruida en malas condiciones estéticas y de habitabilidad.

La intervención, en la que, por su situación, sólo se podían acometer actuaciones de rehabilitación conservando la volumetría, partía de estas necesidades:

  • Adecuación de la habitabilidad
  • Mejora del funcionamiento climático.
  • Mínimo coste.
  • Rápida ejecución.

En esta situación, la obra consistió en:

  • Sin alterar la estructura básica de la edificación, creación de un espacio central pasante y redistribución interior con ladrillo perforado pintado directamente sin enlucir.
  • Sustitución de carpinterías.
  • Pavimento de hormigón visto.
  • Nuevas instalaciones.
  • Mobiliario de cocina ejecutado con tablas de mármol y protegido con cortinas tradicionales de canutillo.
  • Conversión de la cubierta existente en una cubierta invertida con protección de grava.
  • Proyección exterior de fachadas con espuma de poliuretano.
  • Revestimiento exterior continuo de ladrillo perforado visto.
  • Rejas perforadas correderas entre las dos hojas de la fachada.
  • Elementos secundarios (dinteles, gárgolas, protección de la puerta Norte contra la lluvia…) realizados con chapa de acero galvanizado en caliente.

Entre estas actuaciones, la más relevante es la creación de una fachada continua de ladrillo perforado visto, pues determina el comportamiento climático de la casa dotándola, además, de una imagen unitaria mediante el nuevo uso de un material tradicional. El perímetro de la hoja de ladrillo perforado define un cuadrado perfecto en el que se inscriben los dos volúmenes preexistentes, creando un patio de servicio como espacio de transición entre interior y exterior. La hoja de ladrillo perforado, con la cámara posterior y el aislante térmico, constituye una fachada trasventilada de gran efectividad como elemento pasivo de control climático. Esta hoja exterior funciona también como celosía que proporciona intimidad, protección solar y seguridad.

Por su estética, economía y funcionamiento climático, se trata de una obra especialmente adecuada al encargo y al momento.